viernes, 15 de febrero de 2013

Semana solidaria


El sol es solidario.




El sol es solidario, cada día vuelve a salir, a diario “Cuando el sol sale, sale para todo el mundo”.
Aunque haya nubes y aunque llueva a cántaros, el sol sale a diario, para ser solidario con la vida.
Sus tibios rayos calientan la superficie del planeta y evaporan el agua para formar las nubes que se derramaran en lluvia sobre los campos, sobre los tejados y los campanarios; sobre los alminares y los rascacielos, templos actuales del dios dinero —dioses insolidarios con los seres humanos— Sus cálidos rayos reverdecen los tiernos brotes y las hojas que dan sombra a los bosques y las algas de los mares y los limos de las fuentes y el musgo en las piedras de las calles.
El sol es solidario cuando con sus tibios dedos enrojece los frutos del manzano y las bayas del majuelo, las flores del granado, las cerezas y la piel de los niños en los tórridos veranos.
El sol es solidario tan a menudo, tan a diario…que hay quien desearía apagarlo, acapararlo, secuestrarlo, esconderlo, ocultarlo en lo más oscuro de un búnquer, de un sótano o de la fosa de un océano, para que cuando saliera no lo hiciera para todo el mundo, sólo para su huerto, para su nube, para su bosque, para su piel y para su verano.
Las diferencias entre los ricos y poderosos de este planeta cuya vida es posible por un sol solidario y los pobres, para los que el sol queda velado por la sombra del hambre y de la muerte, son cada día más grandes y profundas… Desde nuestras ricas fortalezas no hemos querido verlas. Resultaban tan lejanas... Tal vez ha llegado el tiempo de la solidaridad y que nuestras estrechas fronteras crezcan hasta más allá de la atmósfera de este privilegiado planeta y que por una vez sea verdad que cuando el sol sale, sale para todo el mundo. 



Exposición: libros solidarios.

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